Bancarrota personal: Capítulo 7 vs. Capítulo 13 en EE.UU.
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Cuando la deuda ya no tiene salida a la vista
Alguien nos escribió después de recibir la tercera llamada de cobranza en una semana. La pregunta no era cómo pagar más rápido — era si declarar bancarrota personal significaba perder la casa, el carro y empezar de cero. Es una de las preguntas más comunes que llegan cuando la deuda deja de ser un problema de organización y se convierte en un problema de matemáticas: no hay suficiente ingreso, en ningún plazo razonable, para cubrir lo que se debe.
El problema: confundir bancarrota con perderlo todo
La bancarrota personal en Estados Unidos tiene dos rutas principales para individuos, y se manejan de forma muy distinta. El Capítulo 7 liquida bienes no protegidos para pagar a los acreedores y cancela el resto de la deuda en unos meses. El Capítulo 13 no liquida nada — reestructura la deuda en un plan de pago de 3 a 5 años mientras la persona conserva sus bienes. La confusión entre ambos lleva a que muchas personas eviten buscar ayuda por miedo a perder lo que tienen, cuando en la mayoría de los casos hay exenciones legales que protegen justamente eso.
Los números reales detrás de cada capítulo
El Capítulo 7 usa una prueba de medios (means test) que compara el ingreso familiar con el ingreso medio del estado según el tamaño del hogar — una cifra que el Departamento de Justicia actualiza cada abril y noviembre y que varía por estado. Si el ingreso está por debajo de ese umbral, se califica automáticamente para el Capítulo 7.
- El Capítulo 13 tiene límites de deuda: hasta $1,580,125 en deuda garantizada y $526,700 en deuda no garantizada para casos presentados entre abril de 2025 y marzo de 2028.
- La exención federal de vivienda (homestead) protege hasta $31,575 de capital en la residencia principal.
- La exención comodín (wildcard) permite proteger $1,675 en cualquier bien, más hasta $15,800 no usados de la exención de vivienda.
- La exención de vehículo motor cubre hasta $5,025 del valor de un auto.
Estas cifras se ajustan cada tres años y son para un solicitante individual — una pareja que presenta en conjunto puede duplicar cada monto sobre bienes que ambos poseen.
El consejo práctico: entender las exenciones antes de decidir
Antes de cualquier decisión, la ley exige completar un curso de consejería crediticia con una agencia aprobada por el gobierno — este paso es obligatorio y ocurre antes de presentar el caso, no después. El objetivo real de este curso es confirmar que la bancarrota es efectivamente la mejor opción y no la única que se conoce. Un plan de manejo de deuda, una negociación directa con acreedores o un consolidación bien estructurada pueden resolver el problema sin llegar a un tribunal. Cuando la bancarrota sí es el camino correcto, conocer las exenciones — vivienda, vehículo, comodín — permite entrar a ese proceso sabiendo exactamente qué se protege y qué no, en lugar de decidir desde el miedo.
El siguiente paso
Este artículo cubre el marco general. En el Capítulo 04 · Manejo de deuda encontrarás el sistema completo para evaluar tus opciones antes de llegar a un tribunal: cómo negociar con acreedores, cómo priorizar qué deuda pagar primero y cuándo conviene buscar ayuda profesional. Si quieres el sistema completo, el paquete Estrategia Personal incluye todos los capítulos de finanzas personales.
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